El paso
Prefacio
Y si en el amanecer de mis días y a través del Paso, en el alto firmamento vi a Jesús el Ungido, junto a un niño y no lo comprendí, aquel prodigioso hecho me decía que mi destino ya trazado estaba, más un segundo hecho, conforme se iba extendiendo sobre un vasto horizonte, labro para mi tan faustuoso panorama, que jamás fue presenciado por ser humano otro, pues de ello jamás testimonio dio, ver evidenciándose el tiempo en dos universos diferentes y en paralelo, ocupando un mismo espacio y tiempo es realmente sobrecogedor
Aunque aquellos mis días de esplendor, a los callados remansos del olvido indolente los haya echado, aunque pareciera que el bello Sol de mis infantiles días, sucumbió tras un frio y gris horizonte, aquel bello y fructífero ayer, volvió a mí y con meridiano esplendor se enraizó en mi memoria material, reconfortando mi viejo corazón y dándole a mi calamitosa existencia, la alegría de saberse instrumento de Dios
Os digo
Y si después de los acaecidos Cielos abiertos y Gracia, no obstante, corto me fuese el andar de mis días y total el olvido, Dios y sus Ángeles no se olvidaron de mí, dándome por designado, apreciar y valorar el tiempo en dos creaciones diferentes
De ello os hablo
Es mi testimonio
1.- rememoro… creo que era un cálido y cautivador día del año 1956, pues sobre el celeste tul de tacneño, a unas blancas y dispersas nubes yo veía, relumbrar abrazadas por el Sol del estío.
Y como todo niño que de aquí y para allá se mueve, porque la vida aun no le dio más deberes y deseos, que el que su edad le dispone, por un adormilado paisaje de resecas pampas, fructíferas granjas y viejas casas de adobe, de mi huero a mi hogar sin prisa ni preocupación alguna, en camino iba
2.- de súbito… un leve pero vivas destello, me hizo elevar el mirar y con pasmo, volví a ver el cielo abierto, y a través del circulo o Paso, volví a ver a Jesús Ungido, esta vez junto a dos niños, y no obstante el cielo abierto o el Paso estaba muy alto, podía verlos y vi que Jesús y los niños, viéndome también estaban
3.- de cierto
Y no obstante fuese sumiso e ingenuo, y por ello, aquieto y en silencio, solo veía lo que en ese instante entender no podía, era estoico y muy observador, a ello acorde, sin recordar el anterior hecho, Cielos abiertos, y sin que aquel prodigioso hecho, turbe o altere mis juicios, mis sentidos plenos-
Aquieto y en silencio vi que, hacia mí, lento el Paso descendía, y por ello, tanto como lo veía acercándoseme, como acrecentándose, asimismo a Jesús y a los niños, los veía más y más cerca, igualmente, tanto como veía que Ellos, estaban detrás del Paso, como a través del mismo a una bella y multicolor luz, veía salir e irse difundiendo, sobre el sereno éter del celeste medio día
4.- mientras yo veía descenso del Paso, también a Jesús Ungido veía, quien viéndome a los niños les hablaba, y ellos viéndome le oían, más decirles que cosa a los dos niños Jesús le decía, no puedo, pues a pesar de su cercanía, oírlos no podía
En esos instantes
Un niño que al lado derecho de Jesús estaba, viéndome le hablo, y El, esbozando un gesto de aceptación
Y de inmediato, viéndome Jesús el Mesías me señalo
5.- aunque oírle no podía, aunque viéndole reconocerme, febril un vivo estremecimiento mi cuerpo recorrió y de encendido rubor, mis cobrizas mejillas tiño, luego con el corazón acelerado la faz cubrirme quise, pues una exaltada agitación presa y laurel de mi hizo
Estoico me serene
Luego de ello… aquieto y en silencio, vi como el Paso empezó a ascender, y muy lento se fue alejando, a través de lo infinito
6.- aunque ingenuo fuese, también era intuitivo y muy observador, conforme a ello, con los ojos y los sentidos bien activos, no solo a Jesús y los dos niños veía, también con sumo esmero observaba, diferenciaba y valoraba, lo que, ante mis infantiles ojos, en el éter se iba forjando
Pues tanto como cuenta me di que, la luz que a través del Paso salía y se iba difundiendo sobre el éter de la tierra, era luz espiritual, luz del Reino de Dios
Como viendo a Jesús y los niños, cuenta me di que Ellos, estaban detrás del Paso abierto, y que era el Paso, el que descendía y ascendía
De cierto os digo… desde un sumiso rincón tacneño, que entre mi hogar y mi huerto distaba, sobre un vasto horizonte, ocupando un mismo espacio y tiempo, por Mandato de Dios el Altísimo, Lord del Universo, yo vi gestándose el tiempo en dos universos diferentes, el espiritual y el material
7.-y de ello, os doy a saber
El tiempo
Sobre un mismo espacio y tiempo
Mientras que, a través de un vasto horizonte, tanto como yo veía el lento ascenso del Paso, como a Jesús Ungido y a los dos niños, asimismo a una bella luz, cuyos fulgores se iba extendiendo sobre el celeste éter de la tierra… el medio día, yo veía
Y desde mi lado derecho y sobre el mismo horizonte, vi el lento de las nubes enrojecidas de furor, hasta alcanzar y circundar el Paso abierto, sobre un vasto éter, crepúsculo solar se exhibió con todo su esplendor… la tarde, yo veía
Y como si desde las entrañas de la tierra, brotase un escalofriante y negro manto, trémulo vi su lento ascenso, el ascenso de las densas tinieblas, hasta alcanzar y circundar el crepúsculo solar… la oscura noche, yo veía
8.-de cierto… en el instante en que aquieto y en silencio, veía el vasto horizonte y el lento ascenso del Paso, a Jesús y los niños, como a la bella luz que salía a través del Paso, cuyo fulgor se fusionaba con las blancas nubes del celeste medio día, sentí frio, entonces bajé el mirar y por entre la penumbra, volví a ver a mi hogar
Seguido
Maquinalmente… volví a elevar el mirar y al ver de nuevo a Jesús, los niños y el Paso, todo circundado por el celeste medio día, el crepúsculo solar y el negro manto, que contiguos o juntos se iban alejando a través de un vasto horizonte. Y no obstante una súbita y etérea sensación de melancolía me oprimió el corazón, estoico baje el mirar y al volver a ver a mi viejo solar de adobes, ceñido por el velo de la noche natural, musite… ya todo está oscuro y a casa, debo ir… el fin
Complemento
Si sería antes o el medio día, precisarlo bien no puedo, al elevar el mirar y ver en el alto éter, un Paso abierto y este, os digo… se exhibía o evidenciaba, como si al cielo o éter de la tierra, se le hubiese cortado y quitado, un círculo o trozo circular
Y si a través de ese círculo o paso abierto, vi que a Jesús y los niños, no los ceñía luz o aura alguna, como vi salir una bella luz, es porque esa luz procedía de su interior, procedía del Reino de Dios el Altísimo, y allí, estaba Jesús y los dos Ángeles
Y vi a Jesús y los niños, intuyo, creo… 10 a 15 minutos, pues, cuando eleve el mirar era el medio día, y al bajarlo de noche, de cierto os digo… en ese lapso de tiempo y sobre un mismo espacio, tanto como veía el Paso, el medio día, la tarde y la oscura noche
Y de ello, doy fe
El día
Sobre un mismo espacio y tiempo
Tanto como veía el celeste medio día, como el Paso y a través del paso, veía salir una bella luz he irse difundiendo, por sobre las blancas nubes… el día, yo veía
La tarde
Tanto como veía el Paso, y a las blancas nubes, bullir enrojecías y con denodado furor, irse elevando hasta alcanzar y circundar el Paso… la tarde, yo veía
La noche
Y como si desde las entrañas de la tierra misma, brotase un escalofriante y negro manto, sobrecogido vi su lento ascender por el mismo y vasto horizonte, hasta alcanzar y circundar el crepúsculo solar, a las densas tinieblas yo veía abrazar la tierra toda… la oscura noche, yo veía
Y de inmediato
Luego de ver el lento ascenso del Paso, entonces volví a bajar el mirar y al ver que el escalofriante y negro manto, en su lento ascenso por el vasto horizonte, de terreno suelo se había ya alejado, tanto como volví a ver la oscura silueta de la campiña tacneña, como a sentir sobre mis piernas, el frio de la noche y aun y a la lejanía, el Paso, a Jesús y a los dos niños, una dulce añoranza me oprimiese el corazón, estoico musite… ya todo está oscuro y a casa, debo ir
Os digo
Aunque en esos gloriosos instantes, aun viéndome sobre la cima de la tierra, tan pequeño yo me sentí, ante tanta magnificencia que, por la Gracia de Dios, ante mis infantiles sentidos, el tiempo espiritual se hizo patente, sobre cielo tacneño
Luego de ello
Toda información huyo de mi memoria material
Comentarios
De cierto… aunque en aquel eminente día, aún era un niño, que de sí mismo, nada sabia y por ello, todo lo que ante mis sentidos se hizo evidente, entenderlo aún no podía, aun así, todo evento espiritual lo que por Mandato de Dios sobrellevaba, denotando fortaleza espiritual y estoicismo, lo sobrellevaba
Y sin que, en esos instantes, me altere, evoque, ni me subyugue feo o credo alguno, todo lo que ante mis ojos se patentizaba real y efectivo, con mesura lo observaba, lo apreciaba y valoraba hasta en su más exiguo detalle, aunque luego, toda la información recibida huyese de mi memoria material, mi memoria espiritual lo preservaba, salvaguardando así el valioso Conocimiento
Y si todo evento espiritual, solo como Eduardo hijo de Zunilda lo sobrellevaba, lo era porque en esos excelsos instantes, yo representaba al hombre, encarnaba la raza humana, y como tal, debía ser digno a Dios y los Seres espirituales
El Paso es un evento más, que, en un perfecto, un armonioso encadenamiento, tanto como me sobrevenían, como me iban dando conocimiento, un saber que, por siglos, el hombre apeteció y que, a pesar de su prodigiosa inteligencia, jamás lo podrá lograr
Y ahora que, hacia su ocaso, el Sol de mis días se inclina, con el corazón alegre y luz en la mirada, a los hombres todos le entrego, lo que Dios y los seres espirituales, desde mis infantiles días me dieron a saber cómo experiencia… Eduardo