Anhelos

Prefacio
Así como de a poco el Sol, va disipando el brumoso velo que a tierra toda, cubre y nos va dejando ver, lo que a todo mortal mirar la noche oculta, cuan igual, conforme a la intensa y sabia meditación yo me entregaba, del hombres y sus afanes me iba yo enterando
Meditación
Oh, dichoso retiro, bella senda de luz, cual encendida tea ilumino mi adormilado razonamiento, cierto de a poco me iba sustrayendo de un yermo valle, cuyas infecundas sombras, regia mi vida y mi intelecto
Vivificante meditación, perenne fuente de saber que ilumino mi razón y ahora, como una florecilla erguida por los fulgores del Sol temprano, retomo a la empresa que el Cielo Soberano, me encomendó

 

Os digo
Con palabra verdadera, os hablare de unos sueños, que broto en mi juventud y por largos años, se fue extendiendo, siempre igual en imagen y tiempo, hasta que en el año 2012 o más, dejo de sobrevenirme
Ciertamente
Aunque año tras año, sueño igual me sobrevenía y con rigor, flagelaba mis escuálidos sesos, os diré… No soy augur, ni disípalo de José, quien, magistralmente descifro los sueños de Faraón, por ello, conforme tal sueño me sobrevenía, conforme lo iba arrojando a los callados remansos, del eterno olvido

Pues es bien sabido, quien de tales sueños su mensaje hallar quiere, debe tener la habilidad de poder hallarlo, puesto que si no conoce el oficio, mejor le seria no hacer el esfuerzo, pues le podría ir peor, que el no haberlo intentado

Ciertamente en aquellos sueños, siempre me veía con la misma edad, siempre en mi viejo hogar de adobes, que en la zona rural tacneña, digno afincaba y en él, junto a mi familia mis infantiles días transcurrieron

 

Es mi testimonio
1.- como un fantasma o un ayer que se negaba a morir, desde mis juveniles días, año tras año, sueño igual me sobrevenía y en ellos, por entre una silenciosa penumbra, me veía en mi viejo hogar de adobes, unas veces solo y otras junto a mi familia, y mi edad, siempre era de 11 a 13 años, hasta que en el año 2012 o más, dejo de sobrevenirme

 

2.- en aquellos sueños
Viendo a mi hogar y viéndome por entre la penumbra, con febril ansia sus ambientes recorría, porque una oculta obsesión iba conmigo, cierto las sombras temía y no obstante de luminarias, cuantioso mi hogar estaba, de ellas… Ay, luz no brotaba ¡Azarosas sombras!, las que mi hogar se arraigaron atribulado me decía
Doquier iba y doquier, volvía y con versado empeño, una y otra vez su inhalación, revisaba y con desespero enrojecidos sus filamentos veía… Ay, desdichado de mi, exangüe me decía… cuando veía que lámparas y candiles, también su luz me negaban

 

3.- ciertamente
Como todo mortal peregrino en este mundo, con pena y sin gloria deje atrás un bello amanecer, y como liado a una invernal bruma, su gris y frio atardecer a mis tiempos ya arraigado, como el más implacable lebrel a su presa acosa, año tras año sueño igual me iba sobreviniendo, mas como no me esforzaba por interpretarlo, ni era escuchado o mejor dicho a nadie le importaba, indolente lo echaba al olvido

 

4.- la desgana y el abandono, cubriéndome de sombras la razón, sin que me importase lo que el Empíreo Cielo me confió, indolente deje atrás el bello semblante de un vivificante amanecer, más opulento en penas y miserias a debido ser el andar de mis días, por un olvidado  andurrial del mundo, como con ahincó sumo a extensas meditaciones ensimismado, me asista la luz del sabio entendimiento

Excelsa luz que emana de toda profunda y sabía meditación, que es principio de toda sapiencia, todo enemente laudo, toda fructífera empresa, me asistió y así, creo haber salido de mi encierro y vuelto al mundo
Ciertamente como si aquel bello y aciago ayer, brotase de entre las tiernas mejillas de la bella y sonrosada aurora, aquellos mis tiempos idos, volvió y alzándose como el Sol temprano, de áureo fulgor hoy en mi, resplandece

 

5.- ciertamente
Conforme meditaba, conforme iba viendo como de a poco, fluorescentes, lámparas y candiles acrecentaban su fulgor, mi viejo hogar de adobes se iluminaba, supe entonces que, meditando en silencio, iba iluminando mi entendimiento
Pude entonces comprender lo que, por Mandato de Dios el Altísimo, desde mis infantiles días sus Ángeles, conocimiento como experiencia me dieron, de esta forma Salí de aquel funesto encierro que, por tantos años mi pereza me confino, solo de esta forma pude comprender lo que, aun en juveniles tiempos, comprender no podía
Ciertamente
Supe entonces que, solo merced a una intensa y sabía meditación, me fue abierto el divino Portal, develándome sus secretos, como así mismo,  dándole serena paz a mis despertares, aquellos sueños dejaron de sobrevenirme… el fin

 

Comentarios

Aunque a nadie le pareciera justo que a un ser, al que, la madre naturaleza no le fueses grata, otorgándole sus bellos y loados dones, fuese escogido por Dios el Altísimo, para recibir y ser portador de un conocimiento, que a todo mortal, oculto lo está y por siempre jamás lo ha de estar
Sea el uno o el otro, el que, me considere o no digno de tal encargo, ciertamente no soy afecto a lo místico, ni poseo el don para entenderlo, ni me fue dicho, quien era y que debía hacer, creo desde el año 1976, huyo de mi memoria material, todo lo que por edicto de Dios lo había sobrellevado, cierto como si aquellos bellos y aciagos hechos, nunca jamás los hubiese vivido, nunca existido.

Grande tuvo que ser la pena que se abatió, sobre mí y mi familia,  para que merced a la intensa y sabia meditación, del hombre y sus afanes supiese, ciertamente después de aprox, 37 años, aquellos mis tiempos idos, volvieron y se enraizaron con meridiano esplendor en mi memoria material, como si su acontecer, me fuese ayer y no hace tantos años, luego de que aquellos perseverantes sueños, llegasen a su término, me sobrevino el sueño… Oscura senda, Eduardo