Revelación

Prefacio
Como todo que a mí, se me dio a saber cómo experiencia, máxime lo fue desde mis tempranos días, mas al no recibir la palabra que, convenido al hecho que por Mandato de Dios sobrellevaba, me diese a saber ¿Quién yo era y por qué?, todas esas cosas me sobrevenían, y ¿Qué debía hacer?, ello retraso la labor que a mí, se me confió
Os digo
Aunque profuso en miserias y penas, fuesen mis medianeros días, grande ha debido ser la calamidad se abatió en su atardecer, para que se me diera por explorar la conflictiva conducta del hombre actual, intuí que solo merced a la intensa meditación, lograría obtener la ansiada sabiduría, propio del hombre mesurado e inteligente
A resultad de ello, después de aprox., 30 años, rindió su fruto y a ello conforme, en el año 2012 o más, y de súbito, volvieron y se enraizaron con meridiano esplendor en mi memoria material, todo lo que por Mandato de Dios, desde mis tempranos días sus Ángeles, conocimiento como experiencia me dieron

 

Aconteció una noche
Ajeno al ajeno tiempo y en vehementes pienses abstraído, yo me inquiría, diciéndome ¿Por qué?, los llamados profetas, dijeron… que vieron y oyeron a Dios y sus Ángeles, pero ¿Por qué?, ninguno de ellos dijo… haber intuido a Lucifer, que vio o intuyo, fue asechado o acometido por quienes anidan lo eterno oscuro, como Jesús de Nazaret, quien nos dijo que Lucifer, se le evidencio y le hablo en el desierto, como también a mí, tres veces Lucifer se hizo evidente
Y ¿Por qué?, solo he visto a Jesús ¿Por qué’, nunca a un profeta ¿Cuánto de verdad hay en sus palabras… ¿Cuánto?, solo fue producto de un obsesionado misticismo, de una delirante ilusión, irresoluto me inquiría
A la postre
Y no obstante ajado me dijese… difícil será mi labor, aunque muchos me oigan y alguno crea en mí, los siglos de concientización harán su labor, unos se reirán de mí y de mi testimonio, otros me afrentaran y contra mi atentaran, ahondando aún más el caos de fe ya existente, con el favor de los Ángeles del Señor, superare ese duro escollo, animoso concluía

 

 Es mi testimonio
Año 2016
Ciudad de Tacna

1.- vencido ya el luminoso lapso y bajo el bruno toldo de la esotérica noche, los mortales todos peregrinos en este mundo, al placido sopor entregados de su cotidiana fatiga se recobran, también yo, mis pensamientos detengo y con sereno animo, manso al reparador sueño me entrego
Mas
Del sueño despierto y una vez despierto, con desgana veo que mi alcoba, en una silenciosa y tenue opacidad sumida estaba, en esos instantes, después de contemplar la placida y etérea luminiscencia que a mi habitación ceñía
Ciertamente
Si alguien o algo me amino a salir o solo,  tuve deseos de salir, deciros jamás podría, solo me levante de mi cama y cogiendo mi linterna, Salí de mi alcoba

 

2.- ya en el patio, maravillado veo que todo estaba tan iluminado, que la más esplendente luna, tan placido y níveo fulgor, jamás lograr podría, todo estaba tan aquieto, tan silencioso
Y en aquel rincón de maravilla, yo estaba, más y sin saber ¿Por qué?, hice memoria y mis tiempos idos, evoque y recordé las veces en que, desde los días de mi infancia fui asechado y agradado por horripilas negruras
Esos instantes… entre tanta luminosidad viéndome, la irreflexiva osadía me aguijo y con audaz animo, al demonio y su penumbra, tres veces fiero lo rete

 

3.- ciertamente

En el patio y por níveo fulgor ceñido
Aunque atrevido y a gran voz, al fiero demonio lo rete, diciéndole… Si por allí estáis… ¡Sal demonio!, nadie a mi osado reto, respuesta dio

Aunque lo oscuro se haga agobio en todo recio pecho, por la nívea luz ese agobio es ya extinto, con pecho altivo, me dije… Viéndome ahora, muéstreme el demonio su fiereza

Y de inmediato
Volviendo a desafiarlo, proferí con recia voz… En donde estés que estés… ¡No te temo!, ¡Ven a mi demonio!, ¡Ven a mí!, cierto por segunda vez, todo fue silencio a mi alrededor

Y tanta era la placidez, tanta la inmaculada y serena luz a mi hogar ceñía, que, con grande curiosidad mi linterna encendí, pues ver como alumbraba quise, pero al ver que no proyectaba luz, la levante y accione a mi vista, con grande asombro solo enrojecido su filamento veía, mas luz alguna no brotaba

 

4.- ciertamente
Tanto valor ardía en mi pecho, como sobre la tierra tan placida y bella luz jamás hubo, que por tercera vez, con atrevido pecho y fiera voz, al maligno volví a retar

Vocifere
¡Si me estáis viendo y oyendo!, ¡Sal y revélate!, ¡Revélate a mí, demonio!
Por tercera vez
Solo el silencio me dio su callada respuesta

Supe entonces que… todos quienes por entre las tinieblas, anidan y prosperan, temen la luz, porque les hace daño, los lastima, como asimismo, intuí que volvía a estar en el espacio inmaterial de la tierra. Con fisgo mi rededor atisbe, por su patio interior y bajo techo anduve, mas como sombra alguna no veía, intuí que la nívea luz que lo comprendía todo, no lo producía o gestaba la luna

 

5.- ciertamente
Cuan maravillado en aquellos instantes yo me sentía, que ansias de saber más con grande avidez apetecía, que una sublime idea a mi mollera ascendió, es entonces que entusiasta yo me dije… La puerta de mi vecino voy a tocar y mañana, le preguntare como me vio
Y de inmediato
A su puerta me acerco, más confuso advierto que solo a esa puerta, lo oscuro empezó a cubrirlo, mas conforme me iba aproximando, también lo oscuro se iba haciendo más profundo y denso, entonces mi andar detengo y sin entenderlo, pero ¿Por qué?, solo a esa puerta tan horrible oscuridad lo va cubriendo, cuan intrigado yo me inquiría

 

6.- cierto cuan intrigado yo me sentía, que, mi linterna enciendo y presto, hacia lo oscuro lo oriento y lo oscuro, no se desvaneció, ni luz alguna de mi linterna broto, entonces retrocedo, mas conforme retrocedía, la oscuridad se iba disipando, hasta desaparecer por completo y volver a ver esa puerta

Aunque la madre naturaleza me delineo feo e ingenuo, también obstinado y muy curioso me perfilo, cierto pues soy el que a todo y a todos, dice… pero y ¿Por qué’, encogiéndome de hombros, travieso yo me dije.

Aunque lo oscuro esa puerta cubra… allí la puerta esta
Y sobre lo oscuro yo tocare, si Señor… ¡Tocare!

A lo así dicho
Resuelto hacia la puerta avance, mas aunque lo oscuro volvió a cubrirlo, mirando lo oscuro, obstinado, continúe mi lento avance, mas tan densa, profunda y tenebrosa se hizo esta vez la oscuridad

Que de cierto
No lo sé, si por temor yo me dije o me dijesen… Detente a ello, ¡No se te está permitido!, que irresoluto mi andar detengo

 

Seguidamente
Viendo lo denso oscuro, retrocedo y al retroceder, volvió a disiparse la densa y horrible oscuridad, que solo a la puerta cubría, entonces me aquieto y viendo la puerta, reflexione y prudente, concluí… sea hombre o mortal, el que, detrás de esa puerta este, no debo ingresar, pues ni verme ni verlo puedo.

 

7.- después de aquel evento digno de loor, que me dio a saber de las cosas secretas, con paso alegre y rostro placentero, por entre níveos fulgores, retorne a mi alcoba

Ciertamente
En ese instante… después de ingresar a mi alcoba
Entre mantas volví a verme

Ya y entre mantas viéndome, viendo la tenue opacidad que a alcoba ceñía, evocando lo que instantes antes a mí acaeció, con rostro macilento, también recordé que instantes antes al demonio y su penumbra, fiero e irreflexivo… tres veces lo desafié
En esos instantes
De súbito
Y como liado a un oculto impacto
Fulminante y por las tinieblas, cubierta toda mi habitación quedo, entonces, tembleque de huesos y viendo un rojo piloto, quise levantarme y encender la luz

Ese instante
Con palabra verdadera
Os digo… sobre el rojo piloto, como liado a un fulminante impacto, a una blanca e incandescente luz, con grande pasmo vi brotar y con furor arder, disipando la horrible oscuridad, luego de un instante, también la bella emisión se desvaneció

 

8.- luego de ello
Y ya disipada la horrible oscuridad, embelesado por el bello y celestial prodigio, que, en el ocaso de mi calamitosa existencia, ante mis vacilantes ojos, con violenta premura se evidencio real y efectiva
Os digo
Olvidándome de encender la luz de mi alcoba
Aquieto y pensativo quedo

 

Pero… Ay, que poco me duro el embeleso, pues con ahogo intenso y lastimero, lo denso oscuro vuelvo a ver emerger, mas esta vez, tan denso y profundo viese ser, que, aterrado y cuerpo laxo, saber que hacer no sabia

Mas
Antes que algún feroz demonio, de las horribles tinieblas emerja, sobre el mismo anterior lugar, de níveo fulgor centellante, la bella luz que de Celestial Creación procede, volvió a emerger y ardiendo con furor terrible, volvió a eliminar la horrible oscuridad

 

9.- ciertamente
Aun ya eliminadas las tinieblas, la Celestial Emisión continuo ardiendo, tan intensa era la Prodigiosa emisión, que de blanco y deslumbrante fulgor, toda mi habitación anegada quedo, cierto esta, como si de incandescente crisol manase, aquieto y con grande embeleso, yo veía como hacia el piso, su alba emisión caía
Luego de ello
Y de verle arder y esparcir su albo fulgor, un buen ratito, la faustuosa emisión que de Celestial creación procede se extingo, entonces me levante y luego de encender la luz de mi alcoba, activar la luz de emergencia, al sueño me entregue… el fin

 

Comentarios

Aciagas tinieblas, funesta la hora en que horripilos emergen y sobre la tierra, sus fieros entes ya alzados, fecundando enloquecedor miedo, con furor terrible se aprestan a doblegar a toda desventurada alma, que atrevido su reposo hostiga
Ciertamente
Por aquellos lapsos, liado a mis solitarios pensamientos a Dios les decía, mi Señor, luz que iluminas mis umbríos senderos, yo no vivo los viejos tiempos, tiempos de los iluminados y santos profetas, vivo los nuevos tiempos, tiempos del prodigioso avance técnico y científico, del febril y loable saber humano

A ello conforme
Dándome oídos los Ángeles del Señor, me dieron por acontecido, lo que les he dado a saber cómo Revelación, y de ello, brevísimo y meditado comentario os hare

 

Lo cierto
Y si al despertar, tuve deseos de salir u obedecía una voluntad superior, no lo sé, solo cogí mi linterna y Salí, y… ¿Cómo Salí y reingrese a mi alcoba?, aunque como Eduardo Salí y reingrese a mi alcoba, lo cierto, en aquellos instantes mi cuerpo espiritual, ejercía imperio absoluto sobre mi cuerpo material.
Solo de esta forma, no solo yo me vi en el espacio in material de la tierra, sino que tambien, pude ser visto y oído por un Ser espiritual, como así mismo, yo no podía ver ni ser visto por ser material alguno

 

Considere
Si el ser humano, ni aun a su propia alma, puede ver o sentir, ciertamente ello solo le sería posible, cuando ya haya muerto, bajo el imperio de esa eterna ley, aunque como Eduardo Salí y reingrese a mi alcoba, no podía ver, ni ser visto por mortal alguno, es por ello que solo a esa puerta, se cubrió de oscuridad
Lo evidente
Y no obstante algún fiero diablo, mi atrevido reto tres veces escucho y bilioso, terribles apetitos de lidia tuviese, ellos la luz temen, por ello no se reveló o descubrió, pero, luego de reingresar a mi alcoba, y verme, por entre la oscuridad.
Obvio, innegable, ello no solo posibilito el afloramiento de algún ente maligno, sino lo evidente, ni atrevido reto, fue escuchado por algún malhumorado diablo, quien, fierísimo recogió el guante y decidió, hacerle honor a tan osado reto, mas si a tan obligado ajuste de cuentas, no pudo darle curso, lo fue porque… la luz espiritual se lo impidió

 

Conocimiento
Y ¿Por qué?, mi linterna no proyecto luz, porque en esos instantes yo estaba en el espacio inmaterial de la tierra, toda vida material y todo artificio hecho de la materia, es inactivo en el espacio inmaterial. Ciertamente por muy prodigiosa que sea la ciencia y la tecnología del hombre actual, si esta deviene o tiene por origen la materia, con ello jamás podrá osculcar o examinar lo inmaterial.

Siendo el hombre trino y uno, siendo su alma una existencia inmaterial orgánica, no podrá verla ni esculcarla, siendo así, el hombre no podrá conocerse así mismo, sin la ayuda de quien los Propósitos de Dios sirven

 

Considere
Más si a pesar de su prodigiosa inteligencia y su ciencia, el hombre actual no puede verse así mismo, menos podrá ver o ser visto por un Ser espiritual, entonces para que un ser humano pueda ver y ser visto por un ser espiritual, inevitablemente por la Gracia Privativa de Dios el Altísimo, de nacimiento tendrá que aposentar un cuerpo espiritual, quedando de esta forma establecida la necesaria Simetría, en determinados momentos el es factible a los seres espirituales… Eduardo

 

Conclusión
Con fe y luz en el mirar, pongo fin a mi testimonio
Libro: Promesa de Dios

Agrego
Consciente de mi deber para con mi Dios, con alegría y fe a los hombres todos, les doy les dejo mi Testimonio, escrito de forma simple y sintetizada, salvaguardando así lo puro que debe ser en  imagen y secuencia. Aunque Conocimiento como Fe y Ciencia, sea fruto de la vivificante meditación y la percepción extra sensorial, es ilustración, opinión, comentario.