Alba noche
Prefacio
Noches de luna, no sentirse cautivado por su serena belleza, es concebirse insensible ante tanta grandiosidad, es no saber aceptar que se es tan pequeño, tan insignificante ante tanta magnificencia, una noche de luna llena, fue para mí, una noche de sobrenatural turbación, pues trayéndome celestiales secretos, una visitante del universo espiritual a mi encuentro vino
De cierto, desde niño conocí a una joven, a quien identifico con el nombre de Ana, era Ana una joven de buen carácter y buenos sentimientos, humilde y bondadosa, así era el alma de Ana, pero no todos eran como ella, pues también y de los otros los había.
Si y de los que solo nacieron, para gestar e irradiar maldad los había, quienes ignominiosos y de avieso instinto ellos, le hicieron la vida miserable, hasta que solo con la muerte, Ana encontró consuelo y descanso, para su atormentada alma y su afligido corazón.
Es mi testimonio
1.- año 1968, sería la 11 Pm, cuando Salí de la ciudad de Tacna, y sin prisa ni preocupación alguna, enrumbe hacia mi choza, que en su zona rural y por entre floridos plantíos, hacía gala de modestísimo aspecto
De cierto… era una blanca y serena noche del estío, y en ella, por entre floridos callejones que de agraciado atavió el florecimiento cubrió, apacible era mi andar y castos mis pensamientos, pues es bien sabido que, quien entre bellas florecías de tiernos brotes y mil colores ataviados se encamina, puro le será el aire y deliciosa la vista, por tales rumbos hacia mis aposentos yo me encaminaba
Mientras en camino iba, agradado a una bella y solitaria luna llena, veía extender sobre el bucólico paisaje rural tacneño, su placido y albo fulgor, y cuan magnificente era en su afán que, sin equívoco se podría decir que, en un claro día la bella y serena dama, a la noche convertir quería
2.- así y bajo tan aquieto regazo, yo iba en busca de un reparador descanso, y no bien a mi choza hube llegado, al sueño me entrego, más y que breve fue mi sopor, pues del sueño salgo y una vez despierto, el sueño a mí no vuelve
Huido ya de mí el sueño, por un instante y a través del cristal de mi ventana, contemplo la blanca y aquieta noche, más intuyendo que el nuevo día en llegar tardaría, sesudo pensé que, unas alegres melodías, el hastió de mi alejaría.
Y que frustrado me quede, pues mi radio poco alcance tenia, y las radio emisoras del pueblo, solo hasta la media noche trasmitían, que molesto y a tediosos pensamientos entregado, espere que el sueño o la luz del nuevo día a mi llegara
3.- ese instante
Cuan extrañado advertí que, a mi puerta, alguien llamaba y mi atención urgía, y como vivía solo, intrigado me dije… avanzada esta la noche y ¿Quién?, a mi morada se arraiga y con osadía mi puerta toca, que a mi ventana me acerco, pues a través del cristal ver primero quise, quien el osado que, a mi puerta, con ansia porfía llamaba
4.- y me dijo… Eduardo ábreme tu puerta y déjame entrar
Un Ángel parecía
Una bella y alba luz, ceñía todo su cuerpo
Y en su agraciada faz, una febril alegría vi reflejarse, denotando así que, en lo hondo de su ser, la paz del Cielo soberano, hizo su placido nido
Aunque su tan inusitada y sobrenatural presencia, hizo que raudo un cálido y húmedo sopor me abrace, haciéndome sentir como adormecido o sedado, no supe diferenciar lo real de lo irreal, y por ello, no accedí a su deseo, pues ni le respondí, ni le franquee mi puerta. Aun así, presto ascendió a mi adormilada conciencia, el recuerdo de un tiempo ya ido, que, con el pensamiento, balbucee… ¿Ana eres tú?, y como si a ella, mi faz así lo denotase, Respondiome… Si soy Ana
5.- así oyéndole, aun sin voluntad, pensé… si hace años que murió, y sin saber si soñaba o estaba despierto, me aparté del cristal, pues calma precisaba, Ana quien con porfía ingresar quería, con furor la manija de mi puerta revolvió, y no pudo, si por su interior la puerta trabada estaba
Seguido
Mientras la luz de la luna, filtrándose a través del cristal, me iluminaba y me trasfería un sopor tan extraño, que me adormecía y dejándome sin voluntad, me abrazaba y me sumergía en una… tan apacible melancolía, aun así, traté de serenarme, pues consciente estaba y quise que mis sobrexcitados juicios, hacia otros rumbos raudos corran
6.- en esos instantes
Aunque tenía la extraña sensación de estar presente y a la vez ausente, del natural rumor que, a todo mortal, a su entorno la biosfera ata o lía, tan aquieto y tan iluminado todo estaba, para que lo sobrenatural recelo o temor me inspire
Y por ello, debiera abrirle mi puerta a un Ser, que en sus días materiales fue para mí, grata amistad y que, en una alba noche del estío, regresaba de lo eterno oculto y tocando mi puerta, me pedía ser escuchada
Aunque agitando mi puerta, con afecto Ana me dijo… Eduardo ábreme la puerta y déjame entrar, aquí afuera hace frio y tengo frio, yo cavilaba y me preguntaba…¿Es Ana o un sueño?, indeciso mi puerta no le abrí y no le escuche
7.- luego de ello, viéndole y oyéndole ausente, deje que pase el tiempo, más creyendo que Ana se había ya ausentado, me apego a mi ventana y a través del cristal, aquieto y con grande tristeza, contemplo la serena y alba noche
Y de cierto
Vuelvo a verla
A la cercanía y bajo una arboleda
Ana se ostentaba como una figura de ensueño
Como una celestial deidad, venida de un mundo de arrobadora fascinación
Mientras que la luna filtraba sus primorosos y argénteos rayos, por entre las ramas de una frondosa arboleda, sentada en el suelo y con las manos sobre sus piernas, subyugada por la tristeza, Ana meditaba
De cierto, primoroso era su atavió y una bella luz o aura, su delicado cuerpo espiritual orgánico, circundar veía, aunque al volver a verme y creer que yo, le era ausente o no era comprendida, evidenciando una honda y abatida tristeza, me señalo su lado y con voz lastimera, Ana me dijo… Eduardo ven y siéntate a mi lado, estoy sola, me siento sola
8.- luego con suma ansiedad, Ana espero que a su lado yo acuda, más inseguro o falto de carácter, o porque me sentía adormecido y sin voluntad, respuesta no le di ni a su lado acudí, entonces con resignación Ana bajo la mirada y a su intimidad se entrego
Aunque así viéndole, presto me acometió una penetrante sensación de culposa melancolía, que me oprimió con furor el corazón, igualmente baje el mirar y me aparte del cristal, en ese instante me sobrevino el sueño y a su sopor, sumiso entregado me llego la luz del nuevo día… el fin
Comentarios
Ciertamente… no debo identificar a quien, luego de fenecer regreso de la luz o lo eterno oscuro, mas, aunque el nombre de Ana es creado, los hechos son fiel reflejo de aquellas que experimente, en mis ya lejanos y juveniles tiempos. Una, Alba noche es un arribo espiritual que, al evocarlo, con grande aflicción me cuestiono… ¿Por qué?, no le abrí mi puerta, Ana ¿Un encargo?, traía para mí, ¿El Cielo la envió?, o por su cuenta vino, eso es ya algo que, mientras la tierra anide, no lo he de saber
O tal vez Ana es un espíritu solitario, como también sentía que así yo lo era, y por ello sabiéndome tan solo, mi soledad compartir quiso, o a través del Paso, trascendió del universo espiritual y por ello, yo debí abrirle mi puerta e iniciar un dialogo, con un Ser de cuerpo espiritual orgánico.
Aunque no le abrí mi puerta, con aflicción hoy le requiero ¿Por qué?, solo me pidió que le abriese mi puerta, y ¿Por qué?, no me dijo de donde venia, y si para mí, un cumulo de evidencias traía, y que yo Eduardo, ya nunca lo sabré, pues tampoco mi puerta le abrí
Lo evidente
Y si a Ana lo ceñía una luz, como ceñía el cuerpo de Jesús espiritual, es porque Ana venia del universo espiritual, la Morada de Dios, de cierto… a todo Ser que arriba del universo espiritual, una luz o aura rodea su cuerpo, ello lo aísla de la atmosfera terrena
Y si con alegría Ana me dijo… Si soy Ana, y al agitar la manija de mi puerta, la movía y hacia ruido, después con tristeza… Eduardo ábreme la puerta y déjame entrar, aquí afuera hace frio y tengo frio, ello se debe a que, aunque los Ángeles son propios del universo espiritual, revelan tanto, simetría y color, como humanas emociones
Lo diferente
Alba noche es un arribo espiritual, y la Bajada del toro, un acecido in material, aunque el existente in material o alma humana, expresaba emociones, recuerdo y albedrio, ninguna luz lo rodeaba, y cuando se aferró a la puerta del camión, a pesar de su tesón ni la agito ni ruido alguno hizo. Y se revelaba simetría humana, exhibía fluorescente matiz, aspecto fantasmal, ello es porque el llamado Alma, es un existente in material orgánico, de cierto otra forma de vida… Eduardo