Fe y Ciencia
Lo evidente
(Cap. 4)
Prologo
Dicen que a buen entendedor pocas palabras, conforme a ello, aunque mi verbo no deslumbre y mi tesón, por lograr una mejor ilustración de los hechos que, por Mandato de Dios, desde mis infantiles días he sobrellevado, no sea bien comprendido
Con tesonero empeño, mis sapiencias forjo y con grande alborozo, a los hombres todos les doy, confiando que a su hora, mi testimonio sea confirmado, por quien me hizo portador de su Propósito.
Interrogantes
Ciertamente hoy me inquiero ¿Por qué?, desde pequeño, yo veía y sentía, lo que ser humano otro, no vio ni sintió, ¿Por qué?, los profetas y patriarcas bíblicos, solo de sus pactos con Yahveh y sus Ángeles, a los hombres dieron noticia ¿Por qué?, ellos nunca dijeron que, sintieron la presencia de Lucifer, como Jesús en el desierto, ni tampoco mencionaron que fueron asechados o agredidos por los seres que, por entre la silenciosa penumbra, virulentos, horridos afloran
Como asimismo me decía… un ser humano es posible a su par, solo porque, ambos son seres humanos, entonces para que, alguien sea posible a un ser espiritual, sea un Ángel o un llamado Demonio, de nacimiento su cuerpo tendría que, dar morada a un ser espiritual, constituida así la obligada Simetría, a ambos le será posible, toda manifestación, toda presencia real efectiva
Entonces
Y si es así ¿Cómo de mí?
¿Cómo?, podría yo saberlo, acongojado, ansioso me inquiría
Ciudad de Tacna
Año 2015 ajeno a los afanes y asomos, de una silenciosa noche, en vehementes caviles me sumía, pues de las cosas necesarias, dignas de saber, con obligada porfía alcanzar pretendía, me inquiría ¿Por qué?, desde niño, yo veía y era visto, por los seres espirituales, si como Eduardo no me es posible, me decía
Lo evidente
I
Es mi testimonio
1.-Aconteció una noche en que, luego de retirarme a mi alcoba, me tendí sobre mi cama y sin sentir sueño, en hondos caviles abstraído, yo me decía… si el hombre es factible a su par, solo porque, cuerpo igual ostenta
Entonces… ¿Cómo de niño?, yo veía y oía a los Seres espirituales, si para que ello fuese posible, inevitablemente yo tendría que ser igual a Jesús de Nazaret, pero… ¿Cómo saberlo?, si aun el hombre actual, sin la ayuda de Dios, es incapaz de conocerse asimismo, como de mi, podría yo saber
2.- Mientras el tiempo su rumbo corría, por entre el silencio de mi iluminada habitación, mil interrogantes abstraído yo me hacía, tantos que… pronta e idónea respuesta al Alto Cielo le clamé
Ese instante
Y sin ver nada, estremecido note que… algo chispeante y a la vez agradable se iba levantado de mí, sentía que, lento otro cuerpo, se iba incorporando a través de todo mi cuerpo
3.- Ciertamente
Mas asustado que asombrado, por lo que, en mi cuerpo acontecía, presto y temeroso encendí mi radio y volumen, quise, trate que, hacia otros rumbos, mi clamor y mis pensamientos vuelen, pues ya bien sabia que, ello, gesto tal respuesta
Y de inmediato
Igualmente, sin ver nada, grande maravillado, volví a sentir, a notar, como ese otro cuerpo, lentamente, volvía a retornar a mi cuerpo
Seguidamente
Grato y maravillado, por la óptima respuesta que, el Alto Cielo a mi clamor le diera, volví a sentirme, a ser, tal como Eduardo, la tierra anido
4.- luego de ello
Grande maravillado y liado a mis pensamientos, a mi Señor, mi mas rendida gratitud le ofrecí, por el saber a mi otorgado, en aquellas inolvidables horas de profunda meditación… el fin
Conocimiento
Ciertamente desde aquella vez primera, supe que, desde que nací, mi cuerpo da morada a un Ángel del Señor, que era siervo, Propósito de Dios, como lo fue Jesús de Nazaret, trino y uno, cuerpo espiritual y material orgánico
Ciertamente
Antes de aquellos felices instantes, solo la meridiana percepción extra sensorial me asistía, relativo al efecto Simetría o de cuerpos iguales, ciertamente solo de esa manera yo lo entendería y admitiría como conocimiento, todo lo que, por Mandato de Dios el Altísimo, desde mis infantiles días he sobrellevado, extasiado concluía.
Lo evidente
II
Mas conforme iban pasando los meses y días, también iba recordando los infaustos días que el cruel hado, la perfidia ajena, me dio por sobrellevarlo, más consciente de mi desgana y mis calamitosos tiempos, de a poco un gran temor, una gran tribulación me empezó a acosar, flagelando mis días y horas, tanto y tanto que, una noche tuve un revelador sueño, una visión, tal real lo aprecié, como creí no haberlo soñado, sino haberlo vivido.
Es mi testimonio
1.- Creo el año 2016,, una noche, al sueño ya entregado y en el sueño mismo, de nuevo yo me volví a ver, en mí viejo e extinto hogar de adobes, pues de cierto, el aspecto que ofrecía, era propio o afín a mis tiempos idos, mis infantiles días
Ciertamente
Aunque precisar mi edad, no me es posible, puesto que, ni aun en sueños es posible verse uno mismo, me vi en el comedor de mi viejo hogar, junto a la puerta que hacia la cocina daba, entonces supe que, a mis tiempos idos yo volvía
2.- ciertamente
Ese instante
Y junto a mí, un Ángel del Señor
Quien, desde mi izquierda, señalándome la cocina y a quien, allí estaba, con voz firme, convincente, me dijo… A ti, no te importe, adonde se vaya ese
Ciertamente
Viendo a quien señalaba.
Acongojado no le respondí, lo ignore, pues a quien El, señalaba, era a Eduardo
3..- Ver a quien yo veía, era verse asimismo, retornar al pasado, a mis aciagos y felices tiempos idos, a la edad de 11 a 12 años, cierto era de noche y estaba solo, vestía el uniforme escolar, y estaba, echándole leña a un fogón a cuyo fuego una olla hervía
Ciertamente
Fue tan real el sueño que, al Ángel de Dios, nada le pude responder, solo en éxtasis a Eduardo, aun niño yo veía, a mi mismo veía, cierto, en ese instante, Salí de tan revelador sueño… el fin
Conocimiento
Aunque en sueños todos se ven, pero cuando alguien, no obstante se vea, piense y se aprecie diferente, ve a otra persona, quien tambien, actúa y piensa diferente, es una misma persona, cierto, es un prodigio.
Lo evidente
Siendo el ser humano, trino y uno, no obstante, como hayan sido o acabado sus días materiales, ajeno a ello, a su espacio de origen, su alma ha de retornar, ya que, son cuerpos diferentes, igualmente, como Eduardo, haya sido o acabado, hacia el mismo lugar del que trascendió, su cuerpo espiritual ha de retornar
Conclusión
Lo que os dejo, como Fe y Ciencia, no obstante, sea fruto de la experiencia, la profunda y sabia meditación, la percepción extrasensorial, es razonamiento humano, por lo mismo, sujeto al humano error. Por lo tanto, considérelo solo como un soporte que os ayude a entender mejor, lo que por experiencia he recibido, debéis de sacar vuestras propias conclusiones… Eduardo